Esclerosis Múltiple

Afecta a más de 400,000 personas en América del Norte, aproximadamente a 500,000 personas en Europa y 2.5 millones de personas en todo el mundo. Su frecuencia difiere en varias regiones del mundo, siendo más común en áreas económicamente desarrolladas.  La Esclerosis Múltiple tiene una frecuencia más alta en las zonas templadas y es menos común entre personas que viven en climas cálidos. Muchos estudios apoyan la existencia de un gradiente de la frecuencia de la Esclerosis Múltiple que aumenta con la distancia al ecuador, tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur.

La Esclerosis Múltiple es más común entre personas de 20 a 50 años, sin embargo una persona de cualquier edad también puede desarrollar este trastorno autoinmune crónico que afecta al sistema nervioso central. Aunque puede resultar en una movilidad limitada, la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple informa que casi todo el mundo con esta enfermedad vive una vida normal.

Enfrentando la Esclerosis Múltiple.

Debido a que la fatiga es uno de los síntomas más comunes en esta enfermedad, las actividades diarias pueden ser más difíciles. Otros síntomas pueden ser el caminar, pequeños movimientos, problemas con la memoria, debilidad en los brazos y piernas, depresión. Cualquiera o todos ellos pueden hacer difícil cualquier trabajo de rutina como obtener citas, tomar recados, visitar amigos, ir de compras, limpieza, arreglo personal y preparación de comida.

 

 

Como Vida Serena te puede ayudar

Proporcionamos asistencia según las actividades que le médico tratante nos indique.  La familia que busca lo mejor para sus ser querido, no siempre pueden proporcionar la atención en cualquier momento cuando surgen otras actividades importantes, y eso resulta en mayor estrés.

 

Planes de Atención Personalizada

Vida Serena puede crear un plan personalizado para satisfacer sus necesidades más específicas en una gran variedad de áreas, incluyendo:

  • Preparación de comidas nutritivas y ayuda con la alimentación del paciente

  • Transferencia de la cama a la silla de ruedas, a la mesa, según lo necesitado.

  • Protección de la piel contra la fricción, presión, calor excesivo, humedad y resequedad

  • Ayuda con el uso del cuarto de baño, baño, vestimenta y arreglo personal

  • Posicionamiento para lograr la alineación correcta al descansar sobre la cama

  • Conversación amistosa y apoyo emocional

  • Actividades sociales y ejercicios